Nos cuesta creer que lo que actualmente estamos viviendo no es un sueño, sino una realidad. Los datos sobre el coronavirus están aumentando, las imágenes de televisión, el movimiento en las redes sociales, los artículos de prensa… Todo nos invade, nos hace tener dudas y miedos.

Bien, pues ahora es el momento de ser más racional y estar psicológicamente más “estable”. ¿Y por qué? Pues porque tenemos una causa común  y una responsabilidad social para poder “salir de ésta”.

Se entiende por responsabilidad social al compromiso, a la “casi obligación” que tenemos todos por hacer, o no hacer, algo.

Párate a pensar, es fácil quedarse en casa y no se está cumpliendo al 100%, y debería hacerse. Si bien es cierto y necesario, que hay que salir a comprar, también es necesario pensar en intentar salir menos veces a hacerlo, por ejemplo, si vas a por el pan puedes comprar alguna barra de más para no tener que salir al día siguiente.

Sé lo que vas a decir. No es fácil estar encerrado, lo sé, y que estar mucho tiempo así puede afectarte psicológicamente. ¿Qué podemos hacer para “no salir locos”?

1 – Intentar alejarnos un poco de tanta información sobre el COVID-19: Si estás viendo la televisión, ponte una serie, una película… En estos momentos son varios los recursos gratuitos en Internet que puedes encontrar para eso. Coge ese libro que nunca terminas y hazlo. Puedes hacer miles de cosas en casa. No “aproveches” el aislamiento para estar enganchado tooodo el día al móvil, al ordenador o a la tablet. Habla cara a cara con tus padres, hermanos, saca ese juego de mesa que sólo sacas en Navidad. Es decir, ten un ocio variado… ¡Hay tiempo para todo! No es que no tengas que estar informado, sino que no tienes que saturarte tanto con este tema.

2 – Asume la situación: Sé racional. Es una situación difícil y todos somos actores principales. No hagamos que caiga el dominó por nuestro comportamiento.

3 – Busca un rincón en casa para hacer algún tipo de ejercicio: Yoga, abdominales, lo que sea… En Youtube puedes encontrar rutinas muy buenas. El ejercicio libera endorfinas, que son las sustancias químicas encargadas de que estemos de buen humor, felices… “Mens sana in corpore sano”.

4 – Haz rutinas: Es aconsejable que, aunque te quedes en casa, sigas una rutina, incluso que te pautes horas. Y dirás ¿para qué? Pues para ti. Para que estés un tiempo leyendo, para que hagas deporte, para que hagas tareas de casa, para que chatees un poco con amigos y familiares, etc…

5 – Ponte retos para cuando esto acabe: Es un buen momento para pensar cómo vas a hacer esas cosas que tienes pendientes, sal de tu zona de confort.

Hay muchas cosas más que puedes hacer pero no olvides que lo principal, ahora mismo, es tener paciencia.

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